Palabras de Bienvenida

Bienvenidos a mi humilde blog donde las letras se criban en el cedazo de la sintaxis, y las palabras llegan hasta el link costero del mar de la Web convertidas en mensajes divergentes arrastrados hasta el puerto virtual del lector.

miércoles, 17 de febrero de 2016

CONSEJO VOCACIONAL



¡Pis!, oye, joven.
Tú que empezando estás
A dar tus primeros pasos,

Un consejo voy a dar
Por si te sirve de algo.

Si no quieres tener tú
En la vida tus fracasos.
Detente y ponte a pensar
Si bulle en tu corazón
 Con singular armonía;

 Lo que en tu vida será
Trabajo de profesión.
Y que luego ocupará
En toda tu larga vida
Buena parte de tu tiempo,

Que no te cause dolor
Sino, al contrario, te agrade,
Te produzca diversión;
Y con el dinero puedas
Cubrir tu manutención.

Con esto yo te aconsejo,
 Que selecciones ahora
Carrera que elegirás
De tu digna vocación.

De tu digna vocación
Aludo a lo que te nace
Como cosa natural
Del centro del corazón.
Así verbigracia digo
Como ejemplificación,

Una aptitud especial
Que realce tu valor
De talento natural,
Que te regaló el Señor.

Aquél que un don lo posee
Para alguna de la artes;
Cultívelo con amor
Dedicándole su tiempo
Cual se cultiva una flor.

Fórmate en lo cultural
Como enseñanza de base.
Mientras la vocación
Con tu maestro de arte;
La guíe con su experiencia
Para que te la realce.

Y así convierta tus dones
En algo espectacular
Como regalo de dioses.

Ten presente lo que digo
Y no lo tomes a mal;
Pero si de ello haces
Algún don muy especial.

Serás orgullo de todos
En tu núcleo familiar;
Pero también lo serás
En toda la sociedad
Como un artista de clase.
  
Nunca traiciones tus dones
De talento natural.
Pues si no consigues hacerte
Todo un gran profesional
Por estudios especiales
De alguna Universidad;

Te sentirás muy frustrado,
Pero, además, traicionado:
No te lo perdonarás.

Y la vida pasarás
Reclamándote a ti mismo
Por no seguir los instintos
De tu intelecto divino.

No olvidemos a la Grecia,
Al Egipto y a la Roma
Ni a la gracia de sus hombres
El renombre que le dieron
Al mundo antiguo sus obras.

Fue el talento natural,
No era la Universidad
Lo que allí prevalecía.
  
Las obras que nos legaron
De singular armonía
Es de divino talento
Así como del intelecto
Toda su filosofía.

¡Pis!, oye, joven.
Es este el bello futuro
El que acá yo te describo.
Es tu espejo en el camino,
Es el camino seguro:
Es la luz del recorrido
No se lo dejes al sino.




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